domingo, 18 de mayo de 2014

Pescando en la frontera. El río Mente

10277833_289824257840340_8805606794208610988_nEl paso del tiempo es implacable y ya no me subo al coche con la presteza que en tiempos pretéritos para descubrir lugares. Sin duda me he acomodado, y esto conlleva que toda trucha que nade en aguas a más de una hora de mi domicilio hace que me replantee muy mucho el acudir a su encuentro.
Cuando días atrás empezaron los whatsapps de Carlos de que tenía que acudir a su río, secundados por llamadas cuasi rogatorias, empecé a colocar sobre la balanza los pros y los contras. Contras casi todo se centraba en los 180 Km que nos separan y que el camino es todo por carretera convencional, en las que cada vez me encuentro más incómodo desde que “pesqué” un jabalí. Asimismo era perder dos días con la posibilidad de hacer alguna chapuza por casa y luego, entre medias una escapadita para ir pescar ahí al lado.
En el otro platillo se colocó el gusto que me produce la emoción de descubrir un río nuevo. Es algo que me llena, vadear unas aguas que nunca he pescado, el encanto de lo desconocido. Ese desconocimiento se cierne sobre el río, aunque no se puede aplicar al punto de destino, Veiga do Seixo,
DSC03630 un pequeño pueblo perteneciente al Concello de Riós donde ya había acudido en varias ocasiones, siempre con el telón de fondo de la caza. En esta ocasión el motivo principal era la pesca y pescar.
Me encontré de pronto dentro de mi coche cruzando el Chamoso, Neira, Sarria, Mao, Cabe, acompañando al Lor hasta su entrega al Sil, remontando este, ora en sus rápidos debajo de las múltiples presas que cortocircuitan su fluir, ora en su quietud impuesta por Maese Kilovatio… En A Rúa abandono la cuenca del Sil para adentrarme en el Macizo Central Ourensano, una carretera con unas vistas espectaculares, con Cabeza de Manzaneda presidiendo majestuosa desde su corona de nieves todo el camino, y al otro lado de la carretera, en la distancia, nos observa Pena Trevinca, guardando con celo las tierras castellanas. Toda esa belleza obligatoriamente se ve cercenada por la atención que precisa la conducción, pero invita al disfrute y a parar a lo largo del camino a contemplar ese paisaje que nos embelesará allá donde miremos
DSC03606Como protagonistas dentro de este decorado se haya Carlos. Un tipo que es inclasificable, es… simplemente Carlos. Desde que nos conocimos años ha, no ha perdido la capacidad de sorprenderme siempre; de hacer un día sí y otro también alguna de las suyas, de liarla o liarme, y como veremos más adelante, esta vez tampoco fue una excepción. Le he visto dar con una brillante solución a algo aparentemente irresoluble, o de emborricarse en un más difícil todavía en vez de ir a lo práctico. Por el contrario Silvia, su mujer, ejerce de perfecto contrapunto; es la pausa y, como dicen los franceses, el savoir faire. Capaz de arreglar cualquier asunto y permitirnos disfrutar a los demás de la jornada.
Es además una buena pescadora y una excelente pintora, y para muestra, el chaleco de pesca de Carlos donde figura una ilustración de una trucha que hace de él un chaleco único (y al pescador mejor de lo que en realidad es, je, je…) No logramos convencerla, a pesar de nuestra insistencia, que debería pintar más, porque no llega a estar convencida de la calidad que atesoran sus pinturas, y eso que todos hemos alabado sus obras, pero nada, ni caso.
La señora Julia es la madre de Carlos. Es espontánea, extrovertida y siempre con un par de besos y un abrazo esperando por mí. Es un poco la figura de la abuela que ya no tengo, mujer que se hace querer y justifica por sí sola la visita
Por último hay unos preciosos epagneuls bretones, pues no en vano Carlos y Silvia, crían los perros del afijo Veiga de Alecrín, mimando con esmero y dándoles una ración generosa de cariño a estos bretones, que así lucen luego, portando el carácter de esta tierra: el esfuerzo y el trabajo en el monte. No soy imparcial ni pretendo serlo; mi perra Bruma nació allí y su afijo así lo atestigua. Tiene la belleza de la tierra que la vio nacer, hermosa, pura, para nada lineal sino con el contorno de los montes que conforman los valles en esta tierra. Con una mirada clara, serena y penetrante, recordando el horizonte que vemos en cualquier atardecer despejado desde la cima de un cerro cualquiera que nos permite adentrar la mirada al vecino Portugal. Mirada de la que emana la generosidad y el cariño de sus gentes.
Es salir de la autovía y conducir por la estrecha carretera y acrecentar las ansias por estar allí. Diez kilómetros más y engarzado entre cerros, delatado por el humo blanco de las chimeneas y vestido con el verde de sus prados será la señal de que hemos llegado. Lugar que posee el lujo de ser un oasis ausente de ruidos, aunque no de sonidos. En este mundo globalizado que vivimos, es reconfortante salir a la puerta de casa, ver el cielo lleno de estrellas brillando con un fulgor inusitado, engarzado en el rumor de las aguas cantarinas del cercano río y el sonido grave de la lechuza apostada en un árbol cercano extendiéndose por todo el valle. Es salir y conducir por la estrecha carretera y alegrarse mi espíritu. Algo tiene que tener de mágico este lugar.

 

El protagonista. El Río Mente

En las estivaciones de los montes do Invernadoiro, ya en su vertiente del Duero surgen una serie de pequeños cauces que conforman el Río Mente, que poco a poco va tomando cuerpo recibiendo diversos aportes bajando hacia tierras del concello de Riós para a la altura de Veiga do Seixo compartir frontera durante un buen trecho con el vecino Portugal, luego se adentrar en ese país manteniendo ese carácter de frontera administrativa, ahora ya no entre España y Portugal, sino entre los departamentos de Vila Real y Bragança hasta entregar sus aguas al río Rabaçal después de un recorrido de unos 57 Km. El Rabaçal a su vez, cerca de Mirandela, se unirá al Tuela conformando el Tua, que entregará sus aguas al Duero, o mejor dicho Douro, no lejos de Vila Real. Queda así conformado como vertiente del Duero nuestro protagonista.
DSC03618La primera decisión fue conocer este río en su parte totalmente española, justo en el límite superior del tramo libre sin muerte, y como dije, la capacidad de inventiva de Carlos nunca dejará de sorprenderme; una vez colocado el wader, botas, chaleco caña, etc. me da un casco y me dice que vamos a ir a pescar en el quad. No pongo foto porque mi sentido del ridículo me lo impide, pero muy favorecido con ese atuendo no estaba. La imagen era de cromo, vestido de pescador de mosca, un casco, dos cañas a modo de lanza y dos personajes en el quad. Eso sí, la polivalencia de este vehículo permite adentrarse por las trochas por los montes  hasta dejarnos justo a pie de río y ahorrarnos una buena caminata. El río serpentea entre montañas con la sensación de estar en naturaleza, en algo sin presencia humana, salvo impresionantes muros adosados a la montaña que antaño permitían el tránsito de animales
La primera vista fue un pozo largo y diviso una cebada, ¡a por ella!. Cual no fue mi sorpresa una vez colocado el aparejo de ninfas que el río era mucho más profundo de lo que parecía.
DSC03624Es un río en esta parte de una anchura media de unos diez metros, con pozos y orillas con tiro y profundas, salpicado de peñas que rompen la corriente del agua. DSC03609
Tiene también una abundante vegetación de ribera. Me recordó mucho a un pequeño Navia, o incluso un Valcárcel. Río típico de montaña con pendiente acusada, brioso remansado en pequeñas presas, o ligeramente frenado por algún árbol caído
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El ansia por mostrarse de las truchas en esa fase del día no fue excesivamente colaboradora.DSC03611 Toques sí, pero sin mucho afán. Al final llevé a la mano cuatro truchas pequeñas, y una mayor se me fue en la pelea, en la que esta pieza luchó bravamente por su libertad, demostrando el motor que atesoran, bravas, acordes al entorno. A pesar de ser mediados de abril, se intuía que una vez que las aguas bajen dos cuartas el entorno para pescar a seca es maravilloso, de esos lugares que ante nosotros se disponen cien lances a cada cual mejor y más prometedor, como bien me lo confirmó Carlos al corroborar que su táctica predilecta es el tándem.
Después de batallar contra las chorreras, un paseo de vuelta para irnos a comer y por la tarde, literalmente, estuvimos pescando en la Raia, en plena frontera. Yo diría incluso que los pies estaban pisando territorio español y las ninfas escudriñando rincones portugueses.
Bajamos como un kilómetro debajo de Veiga do Seixo y de nuevo, en un paraje montaraz y bastante agreste se mantenía la misma configuración del río, rabiones, pozo, rabión. Aquí ya empezaron a salir truchas de mayor tamaño que proporcionaban una lucha feroz, resistiéndose a tocar la tela de la sacadera. DSC03626Impresionantes los profundos pozos que existen en esta zona, labrando las lajas de las orillas, me recordaba un poco la configuración del alto Sella. Invitaba a incrementar la atención en el tránsito, para nada fácil, pues un resbalón supondría cuando menos un buen remojón. Cómodo para transitar solamente he visto la zona aledaña al pueblo y el tramo libre sin muerte.
El Mente proporciona de vez en cuando piezas de mérito, y lo cierto es que visto el porte de algún pozo no es de extrañar ya que defensa y comida tienen. Sí es cierto que ha visto menguada de manera sensible (en esto me remito a los comentarios de Carlos y otros vecinos) su población de barbos, antaño notable y de buen tamaño desde la apertura de la autovía das Rías Baixas. Otro aliciente sin duda.
En resumen, no es un destino “eslovaco” donde contabilizar un montón de truchas, pero sí un destino para gozar de un río casi virgen, poco pescado, de aguas frías y cristalinas, en medio de naturaleza y sólo naturaleza. Unamos también la oferta de restauración que tenemos por la zona (A Gudiña), admirar sus cuidados soutos (plantaciones de castaños) y tendremos motivos de sobra para rendirle una visita, de embelesarnos en la esencia de lo genuino.
Ahora me queda otra asignatura pendiente, disfrutar del Rabaçal, adentrándome ya en territorio portugués a mosca seca. Cuando visité el entorno dentro del Parque natural de Matosinho me pareció una preciosidad de río y me quedé con ganas de pescarlo. Silvia, Julia y Carlos seguro que están deseando que me decida a intentarlo.













viernes, 28 de febrero de 2014

Construyendo una estantería para el material de montaje ¡El daño que me ha hecho Bricomanía!

 
IMG_1213Enésimo intento de revelarse ante lo imposible. Es como mi particular recreación del mito de Sísifo, en su condena de portar infinitamente la roca montaña arriba, para que cuando se llegase a la cima, cayese rodando y vuelta a empezar. Lo mismo me ocurre a mí. Ante el ímprobo trabajo de ordenar mi mesa de montaje acontece que al montar, ora un trico, ora un perdigón, echo mano de los materiales necesarios y nunca jamás vuelven a su sitio que les tengo asignado, por la peregrina excusa de si mañana sigo montando la misma mosca ya estarán los materiales encima de la mesa, o simplemente, por dejadez. ¿Resultado? Pues que mi mesa de trabajo, no muy grande por cuestiones de espacio disponible, es un totum revolutum donde pierdo más tiempo buscando que montando moscas.
El asunto más peliagudo estaba siendo últimamente los hilos. Repartidos aleatoriamente por unas cajas, cuando no ocultos por cualquier material en la mesa que impide la localización de ese tono de hilo deseado, cuando no es la ausencia de lo que buscamos que quien sabe donde andará.
Había pues que ponerse manos a la obra y discurrir algo. Un pequeño expositor que me permitiese intentar mantener un mínimo orden al menos. Serían pues, mis necesidades de orden y de espacio las que iban a condicionar el devenir del modelaje este mueble.
 

Premisas para el diseño

  • La primera premisa era elaborar algo donde colocar las bobinas de hilo, y con cierta capacidad.
  • Para mí también es sumamente importante tener un acceso visual rápido a las mismas para localizar con facilidad lo que busco.
  • Que se me adaptara a una esquina de la mesa de montaje
  • Que fuese funcional, con cierta adaptabilidad

La idea

Con todo ello mi idea es un estante de tres alturas dispuesto en escalera, donde poder situar mediante unos elemento verticales a modo de portacanillas las distintas bobinas. Si cada una de esas alturas la situamos no fija, sino encajada en la anterior lograremos un todo o poder portar un estante sólo, dos, etc. Es decir, la ansiada modularidad.
Ya tengo en mente la idea. Vamos a plasmarla
 

Los materiales

  • Un listón de madera de pino de 2500x60x22 mm comprado en un centro de bricolaje cualquiera. Su coste fue 4,95 €
  • Dos cajas de pernos de madera de 6x10 (1,20 €)
  • Un paquete de tacos de fieltro para muebles ( 0,60 €)
  • Un paquete de palos para brochetas (0,80 €)

 

Herramientas

  • Sierra de calar, que era lo que disponía, pero será más recomendable una circular o aún mejor de mesa
  • Taladro
  • Lijadora
  • Broca del seis
  • Broca del cuatro
  • Cola de carpintero
  • Escuadra
  • Un lápiz

 

Dando forma

Comenzamos por cortar las piezas que vamos a necesitar
Marcamos con la escuadra y cortamos tres piezas de 35 cm de largo que serán los estantes ( A )IMG_1089IMG_1086
pieza a
A continuación dos piezas de 18 cm que serán las bases ( B )
Pieza BLuego dos piezas de 12 cm que será la base del segundo nivel ( C )
pieza C
Por último, dos piezas de 6 cm que serán las bases del tercer nivel (D )
PIEZA D
 
Este sería el desglose
IMG_1092Lo primero vamos a configurar los módulos que formarán la pieza.
Como norma general, los agujeros donde irán los pernos irán a una distancia estándar de 11 mm del borde corto y a 15 mm del borde largo de la pieza y serán realizados con la broca del seis.
Cogemos las piezas ( A ) y con el taladro hacemos dos agujeros en cada costado para colocar los citados pernos de madera. Realizaremos dos agujeros a 1,1 cm del borde corto y a 1,5 y 4,5 cm del borde largo

 

 

Primer módulo

primer moduloIMG_1096
Las piezas B irán en posición vertical. Haremos cuatro agujeros en su parte superior. Dos corresponderán a donde encaje la pieza A y los otros dos serán para encajar la pieza C.IMG_1094 Los agujeros a practicar en las piezas B serán entonces a medio canto (11 mm) a 15mm, 45 mm, 75 mm y 165 mm A continuación introducimos los pernos en los agujeros con una ligera imprimación en su mitad inferior con cola de carpintero para fijarlos a la pieza B.
A continuación ponemos en su lugar la pieza A, en cuyos agujeros hemos depositado un poco cola, y uniendo la pieza A a las dos B ya tenemos el primer módulo realizado.

 

 

Segundo módulo

MODULO 1 Y 2Vamos ahora con las piezas C. Los agujeros irán en la parte inferior y superior. En la inferior para unir al módulo realizado realizaremos los agujeros a una distancia de 15mm y a 105 mm
En la parte superior realizaremos cuatro agujeros a 15mm, 45 mm, 75mm y 105mm. Idéntico procedimiento al seguido con anterioridad. Colocamos y encolamos los pernos, la pieza A y tendríamos el segundo módulo confeccionado. Comprobaremos que encaja perfectamente en el módulo anterior.

 

Tercer módulo

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Agujereamos en la pieza D a 15 mm y a 45 mm tanto abajo como arriba. Colocamos y encolamos los pernos de la manera descrita al igual que la pieza A que faltaba por colocar en su lugar y tenemos el tercer módulo listo.
 
IMG_1109Comprobamos que encaje y tendríamos ya confeccionado el armazón. Ahora es cuestión de ser un poco pacientes y dejar secar la cola. Mejor continuar otro día. 

 
 
 
 
 
IMG_1105Al día siguiente lo primero que hago es lijar el conjunto incidiendo especialmente en los cantos de las maderas al efecto de achaflanar los bordes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colocando las guías portabobinas

Empezamos ahora de arriba hacia abajo
Sobre la pieza A del tercer módulo decido colocar la mitad de la superficie para bobinas de hilo tipo Gliter, Uni, etc. La otra mitad para bobinas tipo gutterman.
modulo 3Procedemos a marcar la “zona gutterman”. Dejo un margen de 8 mm sobre el borde y con un espaciado de 15 mm entre cada agujero hago los sitios correspondientes donde irán insertados los palos de brocheta, con esto logramos 44 espacios para colocar bobinas de gutterman. Con el taladro y una broca del cuatro realizamos los agujeros correspondientes. Una vez realizados paso la lijadora y lijo la tabla
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Como los palos de las brochetas son excesivamente largos para cortarlo envuelvo un grupo (unos diez palos) y doy unas vueltas de cinta americana para facilitar el corte a la distancia deseada (aproximadamente unos 8 cm).



IMG_1117Una vez cortados los encolamos un poco (utilizo un recipiente con cola, en este caso un tapón de una botella de leche) y coloco los palitos a ojo de buen cubero, buscando una correcta alineación
La otra mitad trazo dos líneas a 15 mm de cada borde. Y comienzo a distribuir los agujeros con una distancia entre ellos de 30 mm alternando los palos entre ambas filas, esto es, los agujeros los haré en una fila a 15, 45, 75, 105, 135, 165 y la otra a 30,60, 90, 120 y 150 mm. Corto los palos a una distancia de 90 cm y coloco de la manera descrita. Módulo listo
 
 
 
El segundo procedo como en el apartado interior. En una fila los agujeros irán a 15, 45, 75, 105, 135, 165, 195, 225, 255, 285, 315, 345 mm y la siguiente a 30,60, 90, 120, 150, 180, 210, 240, 270, 300 y 330 mm.
MODULO 2 CON PALOS 
Como he colocado 34 canillas para bobinas y 42 para gutterman, decido que el último módulo no lo taladro, esperando buscarle en algún momento alguna posible utilidad, o de necesitarlo taladrarlo para poner más canillas. De momento ha quedado intacto, aunque me sirve para colocar cual estantería cajas de anzuelos.
Coloco los módulos encajando uno sobre otro. Ya tengo el mueble colocado
PIEZAS MONTADAS

 

IMG_1144Una última aportación

Como me ha sobrado un trozo de listón de madera, en concreto un trozo de 61 cm, pienso que si al primer módulo le acoplo a ras de suelo dos trozos, uno al frente y otro en el costado puedo ampliar la zona de trabajo, e incluso el lateral colocar las pequeñas herramientas, como igualadores, tijeras, anudador, etc.
Pues corto dos trozos, uno de 35 cm, similar a las piezas A, y otro para acompañar al lateral y a este nuevo acople, es decir, tiene que tener 180 mm de la pieza B, más la anchura del nuevo listón A, 60 mm es decir, una largura total de 240 mm
PIEZAS ADICIONALESPara el primer acople realizo esta vez no en el fondo de la pieza sino en el canto estrecho largo dos agujeros para colocar dos pernos, los ya famosos agujeros a 11 mm de alto y a 15 del borde, con su correspondiente opuesto en el módulo.
pieza de herramientasPara el otro acople realizo tres agujeros, el primero será a 30 mm, a 75 y a 225mm y los consabidos pernos. Para la unión realizamos los tres agujeros opuestos, uno en el punto medio de la pieza tipo A, y los otros dos en el lateral del módulo que hemos realizado, a 15 mm de cada extremo y a 11 mm de altura. Este última pieza le realizo una serie de agujeros, uno con una broca de pala del 30 para los igualadores de pelo, dos con broca de pala del 14 para los igualadores de pluma, y el resto agujeros con brocas del 8 y del seis.  
y este sería el resultado final
pieza final IMG_1146
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Como he dicho al principio, en pos de encontrar la mayor funcionalidad se aprovecha el interior. El espacio interno me permite guardar por ejemplo las cajas de moscas sin que me cueste espacio extra.
 
 
Por último y para evitar el contacto directo entre el mueble y la mesa de montaje procedo a colocarle unos fieltros en las bases del módulo A y de los acoples
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Y ¡Voilà! Listo para tener los hilos ordenaditos.
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Seguro que alguna cosilla se me irá ocurriendo para ir mejorando el mueble, como en la fórmula 1, se preparará alguna evolución sin duda. La última idea que me está rondando es preparar en el acople del fondo unos avellanados para situar unas cabezas doradas para que no rueden y se me caigan al suelo, pero eso está todavía en proceso de maduración
Animaros a que, si os gusta, utilicéis las pautas que aquí os expongo, sobre todo para que las Maquinas de reñir no nos vuelvan a regañar por tener la mesa como una leonera.





















































sábado, 8 de febrero de 2014

Los Codegadgets (parte I)


Lo que verdaderamente me gusta de la pesca a mosca es esa cierta aureola que todos de algún modo tenemos interiorizado.Un pseudo concepto de “pescador renacentista” que perseguimos todos. Al igual que un aspirante a Leonardo o Miguel Ángel intentamos ser el pescador total; buen pescador, lanzador, montador, entomólogo, biólogo, etc.… con lo que tenemos campos en abundancia para no aburrirnos y estar siempre progresando, ora en el montaje, ora en el lance, etc. Cada uno por su camino y otros como yo intentando tocar todos los palos, para no descollar en ninguno. Y es que en ese intento de ser pescador total, se suele generar un flujo importante de información compartida entre los practicantes; que si este hilo, que si la ninfa gasolina, la tienda de ese lugar impronunciable a la que compramos material, que si en este río hay unos pepinos alucinantes… ¿a que nos suena esto? Logramos así que nuestro método de pesca sea mucho más entretenido, con divertimento en los preliminares y con mucha más posibilidad de interactuación entre miembros practicantes que, por ejemplo, un pescador a cebo, que el desarrollo es prácticamente el mismo desde tiempo inmemorial.IMG_1064
Podemos argumentar que la pesca a mosca ha existido toda la vida, eso es innegable, pero entiendo que el boom en su popularidad viene de algún modo asociado a Internet, donde hemos visualizado videos (quién no conoce por ejemplo, a David Mcphail, Mel Krieger, Joan Wulff), participado en chats, lecturas de webs de pesca, compras online que nos han permitido acceder a cualquier material en cualquier lugar del mundo, etc. En resumen, muchas veces sí nos han aportado conocimientos muy útiles, y en el debe, cuántas veces también nos han llenado la cabeza de pájaros y las cajas de unos materiales que ni sabemos para qué los podemos utilizar.
Aún reconociendo los beneficios de la Red, sin duda lo más divertido, amén de lo mas simple y lo más eficaz, siempre ha sido quedar con un colega  o un grupeto (y si puede ser con una cervecita fresca cerca mejor)  y que, de primera mano, alguien te enseñe ese puñetero lance curvo o como colocar los cercos que siempre se nos han resistido a quedar en el plano perfecto respecto a la tija del anzuelo. En ese compartir experiencias en el arte de la pesca a mosca con mi colega Codeseira,  que estos días que hemos quedado en alguna que otra ocasión para hacer unas ninfas para la temporada venidera, me presentó dos novedades para la confección de imitaciones, y que yo pretendo compartir con los lectores del blog. Al intercambiar unos whatsapp me dijo Code que ya tenía tema para una nueva entrada, la respuesta fue inmediata ¡sí, los Codegadgets!. Pues bien, uno es de hardware (parte I) y el otro será de software (la parte II).
Vamos con el primero, pero antes de proseguir con la presentación del mismo, he de deciros que se trata de un aparato, que cuando lo vio un compañero de trabajo, que no es pescador, me dijo sin poder disimular su asombro:
- Pero, eso que tienes ahí , ¡me dices que es para hacer moscas!¿estás de coña, verdad?
Y es que los pescadores a mosca somos unos Macgyver’s. Cualquier objeto le vemos una utilidad oculta, y todo nos vale para algo.
Los hechos se desarrollaron de la siguiente manera. Nosotros los perdigones los barnizamos con barniz UV. Code siempre anduvo dando vueltas a como secar los perdigones de una manera rápida y eficaz. Probó con un detector de billetes, y luego con la típica linterna UV. Este año por algún lado leímos lo de los punteros láser (el internet y la pesca a mosca…) y los compramos para probar. Como yo andaba muy atareado molestando a las becadas, fue él el encargado de probar dichos punteros. Me llamó para decirme que no le veía gran mejora con respecto a la linterna.IMG_1075 Ahí se quedó el tema, hasta que dos días después recibo un correo diciéndome que se había comprado un secador de uñas para manicura de gel, que en realidad es una lámpara UV. Ni que decir tiene que me dejó perplejo, aunque su razonamiento estaba claro y era contundente, el puntero son 5W y esta lámpara son 36W. Si esto no seca las ninfas, y si no es al sol, que por cierto en Galicia llevamos meses sin saber que es eso, no sabemos ya con que secarlo.





Y este es el aparatejo en cuestión y la vista una vez cargado.
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Y como no hay nada mejor que probar uno mismo, ayer estuve testando el artilugio en cuestión con una prueba práctica.
IMG_1070Barnicé 32 ninfas que tenía confeccionadas y guardaban paciente espera del barnizado en un disco Kumihimo (de los de hacer pulseras). A cada una le fui aplicando con un alfiler una capa de barniz UV y una vez extendido esta capa, le daba un linternazo para que el barniz no se deformara (mas o menos unos 20 segundos de linterna) y mantuviese la forma cónica moldeada anteriormente
Cuando tuve barnizadas y con el linternazo correspondiente las 32 ninfas, pasé el disco al interior del secador de uñas, y cinco minutos más tarde las ninfas estaban listas.
He de decir que para que la luz rebotara y no perder ni un solo rayo de luz UV, en la boca del secador puse un papel de aluminio que aumentaba la reflexión de la luz.


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Mi impresión ha sido muy favorable, con las ninfas con una apariencia de secado y de consistencia del barniz muy superior al que lograba con la linterna. De haber sido el caso, estas ninfas servían perfectamente para ir inmediatamente con ellas al río.
Los inconvenientes es que el disco Kumihimo es el tamaño grande y entraba justo, es recomendable usar el tamaño pequeño o uno rectangular para que quepa perfectamente.
En resumen, me parece muy buena idea, pero si tenemos hechas una buena cantidad de ninfas y barnizamos una o dos docenas juntas. no lo veo útil si hacemos una o dos ninfas solamente, creo que es una herramienta para montar moscas en serie, ya que en cinco minutos de cocción, si están confeccionadas casi tendremos lista otra media docena para meter en el secador. También es un aparato que ocupa su buen espacio, cuestión nada desdeñable en el maremágnum del montador, y aunque el precio no es elevado (20-25 euros) sí lo veo más práctico comprar uno y compartirlo entre varios compañeros. Al fin y al cabo una tarde barnizando y secando ninfas daría para secar muchas
Con todo, a este primer Codegadget le diremos que prueba superada, no es mal invento, ni muchísimo menos.

miércoles, 1 de enero de 2014

Resumen normas de pesca continental para el año 2014

Otro año más, bienvenido el 2014 que esperemos que sea fructífero en todos los aspectos, y al tratarse de un blog de pesca, que tengamos muchos peces al otro lado de nuestra línea.

Como ya  hice el año pasado, aquí dejo un pequeño resumen para tener localizadas las distintas ordenes que regulan el ejercicio de la pesca para la temporada 2014 en aquellas comunidades que suelo acudir a pescar. Si alguien quiere que figure aquí alguna otra normativa no tiene más que enviarme el enlace y aquí lo recogeremos.

Bandera Gif GallegaGalicia
ORDEN del 16 de diciembre de 2013 por la que se establecen las normas de pesca en las aguas continentales de la Comunidad Autónoma de Galicia durante la temporada de 2014. (DOGA nº 248 de 30 de diciembre de 2013)
Bandera Gif Asturiana
Asturias
Resolución de 22 de octubre de 2013, de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos, por la que se aprueban las normas para el ejercicio de la pesca en aguas continentales del Principado de Asturias durante la campaña 2014. (BOPA nº 249 de 26-X-2013)
Bandera Gif Castellano LeonesaCastilla y León
ORDEN FYM/991/2013, de 27 de noviembre, por la que se establece la Normativa Anual de Pesca de la Comunidad de Castilla y León para el año 2014 (BOCYL nº 231 de 29 de noviembre de 2013)
Bandera Gif CantabraCantabria
Orden GAN/64/2013, de 18 de noviembre, por la que se dictan las normas para el ejercicio de la pesca en aguas continentales de la Comunidad Autónoma de Cantabria, durante el año 2014. (BOC nº 229 de 28 de noviembre de 2013)